Cómo combinar chaquetas de mujer

En los meses de invierno y en los de entretiempo es habitual hacer uso de chaquetas y abrigos para combatir las bajas temperaturas. Lejos de ser una prenda meramente funcional, las chaquetas son un complemento de moda que tienen un enorme protagonismo.

Esto ocurre gracias a su tamaño y a la posición que ocupan dentro del conjunto, dejándose ver en todo momento al ubicarse en la capa más externa de todo el conjunto.

Aunque hay un determinado tipo de chaquetas que combinan con todo, como las clásicas chaquetas negras de cuero o las vaqueras, que van bien en casi cualquier situación, otras requieren de algo más de gusto y pericia para saberlas adaptar a un determinado tipo de conjuntos.

Para saber sacarles todo el partido, vamos a tratar de ver cómo combinar varios tipos de chaquetas de mujer y en qué tipo de situaciones encajan mejor. ¡Así, siempre tendrás la chaqueta ideal preparada para cualquier evento al que acudas!

Claves para combinar con gusto las chaquetas de mujer

1.- Deja que el outfit ‘respire’. Está claro que es necesario abrigarse cuando hace frío, pero si la temperatura lo permite, lo mejor es que las chaquetas insinúen qué se esconde bajo su capa de fibras y tejidos.

Casi todas las chaquetas están pensadas para llevarse junto a otras prendas que realcen el color y se complementen entre sí para crear un conjunto armonioso a la vista, y no les sienta nada bien asfixiar el resto del conjunto a no ser que sea por una causa que realmente deba priorizar funcionalidad sobre estética, como un bajón de temperaturas.

2.- Mantén la coherencia cromática. Esto no quiere decir que debas limitar tus posibilidades ni que tengas sí o sí que recurrir a conjuntos aburridos: hay colores que ofrecen un sinfín de posibilidades.

Por ejemplo, tonos azules y verdes, que a priori y en otra clase de prendas habríamos tachado de incompatibles, con una chaqueta pueden funcionar estupendamente si se tienen en cuenta las proporciones y los matices del color, pero siempre dentro de un marco de coherencia estética que no haga que el conjunto haga aguas por alguna parte.

3.- A cada prenda, su compañera. Dentro de los límites de la imaginación, es necesario echar mano del sentido común en determinadas ocasiones, sobre todo cuando se busca un conjunto algo más formal o para situaciones donde prime el saber estar, como entrevistas de trabajo o reuniones familiares.

Por ejemplo, las chaquetas tipo top, que dejan al descubierto la parte baja del torso mientras mantienen las mangas largas, son una opción válida solo para las ocasiones más informales, siendo casi imposible hacerlas combinar con faldas de vestir o sandalias planas, por ejemplo.

Si tienes varios tipos de chaquetas en tu armario, lo mejor es que asocies cada una con un tipo de prendas concretas para que te resulte más sencillo asociarlas a un determinado conjunto, agilizando además tus decisiones y perdiendo menos tiempo frente al armario.

4.- Adecúa su protagonismo a la situación. Las chaquetas pueden ser unas prendas demasiado llamativas si no se tiene en cuenta la intensidad del color y el tipo de situación en el que van a ser llevadas.

Precisamente por eso, es conveniente que las chaquetas actúen como un complemento principal más que como protagonista absoluto del outfit, para así evitar que otras prendas queden eclipsadas y la estética del conjunto quede descompensada.

Cómo combinar una chaqueta azul marino de mujer

Las chaquetas de color azul marino son enormemente elegantes y son de las más utilizadas para conjuntos otoñales, cuando los colores oscuros permiten complementar conjuntos de un cierto aire nostálgico, tan característico de los meses de entretiempo.

Todas las chaquetas de color azul marino encuentran en las prendas beige su complemento ideal.

Aunque en ocasiones las chaquetas de color azul marino son empleadas en la práctica como el negro, como un color de apoyo que sirve para utilizar en conjuntos de todo tipo, lo cierto es que puede ser tratado de una manera especial con colores de tonos crema o beige, creando un conjunto muy elegante, sofisticado y apto para todo tipo de situaciones.

Dividir en dos el conjunto, creando una mitad superior de tonos oscuros complementarios (en la imagen queda reflejado a la perfección, usando el gris oscuro y el azul marino en la parte superior con resultados excelentes), mientras se opta por una mitad inferior de colores claros con una evidente predominancia del beige, es una idea fantástica que funcionará con todo tipo de chaquetas de este color.

De qué manera combinar una chaqueta beige de mujer

Aunque podríamos habernos decantado por un tono beige más suave y utilizar la fórmula anterior a la inversa (es decir, complementos de color azul marino para mantener el tren superior, con tonos beige con la chaqueta al frente), hemos decidido optar por un conjunto algo más transgresor.

De entrada, la mezcla puede resultar estrambótica: un conjunto de una pieza de color naranja, combinado con una chaqueta beige oscuro que roza el marrón claro, y todo ello complementado con unas zapatillas deportivas que bien podrían haber salido de un uniforme de competición.

No todos los tonos de beige combinan con las mismas prendas: mientras que un beige claro puede funcionar con todo tipo de colores, un beige oscuro exige complementarse con un color claro para funcionar.

A pesar de lo dispares que resultan estas prendas, lo cierto es que todo logra funcionar gracias al equilibrio que proporciona el beige oscuro con el naranja intenso del vestido.

Aunque los colores pueden resultar contrapuestos, la clave de los conjuntos que utilizan como protagonistas los colores estridentes es que usan colores oscuros para restarles protagonismo, creando la ilusión de un equilibrio muy efectiva.

Maneras de combinar una chaqueta blanca de mujer con éxito

Cambiamos radicalmente de registro para pasar a las chaquetas blancas. El blanco es, per se, un color elegante que, aunque delicado, puede funcionar muy bien con otros colores de igual o mayor intensidad.

El uso del blanco es muy polivalente porque no solo permite utilizar prendas de colores oscuros con mucho atino, sino que sirve para reducir la intensidad de los tonos más chillones, en especial de amarillos, naranjas y azules eléctricos.

El blanco trabaja bien con todos los colores, logrando reducir la intensidad de los tonos más llamativos y poniendo el contrapunto perfecto a la gama cromática más oscura.

Pero también funcionan a la perfección con colores más solemnes y permiten poner una nota de color y dinamismo a conjuntos interiores de color negro, cumpliendo bien su función en todo tipo de situaciones.

Eso sí, la fórmula para usarlo en según qué situaciones difiere por completo de la regla general: para conjuntos más formales es preciso mantener el protagonismo del blanco, y si se busca un conjunto más distendido, es preciso añadirle colores más oscuros e intensos, como granates, anaranjados o azules.

Las mejores opciones para combinar una chaqueta café de mujer

A medio camino entre el beige oscuro y el marrón, el color café cuenta cada vez con más adeptos por ser un color oscuro, pero sin resultar intenso en exceso, con lo mejor de los tonos claros, sí, pero combinando bien con conjuntos de colores predominantemente oscuros.

Esto ha hecho que el color café sea, especialmente en el ámbito de las chaquetas y la ropa de abrigo, muy apreciado por quienes buscan una prenda de abrigo de la elegancia de los negros, pero sin renunciar a las notas de color de otras prendas de tonos claros.

El color café coge lo mejor de cada casa: ambivalente como los tonos suaves pero vivos como los colores más intensos.

Una de las combinaciones estrella que mejor trabajan con las chaquetas de color café es la que usa el pantalón negro y las botas o botines negros. Esto sucede porque el negro mantiene el protagonismo, pero se complementa con una chaqueta que ve realzado su color gracias a la presencia del negro, resultando mucho más llamativa.

Una combinación exquisita que encuentra en los suéters finos de manga larga de tonos crema el complemento perfecto para el tren superior. Y todo realzando además la figura gracias al tacón de las botas, lo que hace que el negro tenga aún más presencia y estilice más el contorno corporal.

¿Se puede combinar una chaqueta de pana marrón de mujer con cualquier cosa?

No con cualquier cosa, ya que la pana marrón es más particular que el cuero o cualquier otra fibra similar, pero sí es cierto que es fácil de combinar, sobre todo con botas de invierno y con los característicos tejanos de doble refuerzo.

Las chaquetas de pana están pensadas para actuar de nexo entre dos prendas de colores contrapuestos. Por ejemplo, la chaqueta de la fotografía, de la prestigiosa firma de moda S. Oliver, actúa de puente entre los vaqueros tejanos de color azul oscuro con el suéter de cuello alto de color beige claro, armonizando el conjunto y encontrando, además, un punto de apoyo en las botas de tela marrón.

La pana realza la intensidad del color, algo que puedes usar en tu beneficio para darle más protagonismo al torso o realzar el contorno del tren inferior.

Este tipo de chaquetas actúa en cuanto a estética como cualquier otra prenda de color beige, debiendo jugar con las intensidades del color para crear conjuntos armoniosos. Por tanto, el tono amarronado de la pana debe encontrar un contrapunto en telas claras y oscuras, pudiendo optar por crear conjuntos variados que jueguen con este tipo de colores.

Para las épocas de más frío, nuestra recomendación es darle prioridad al uso de tonos oscuros en el tren inferior del cuerpo, mientras que en los meses de entretiempo es perfecto que la fórmula se invierta para restar seriedad al conjunto.

Formas de combinar una chaqueta marrón de mujer

Si has echado un vistazo a los patrones de combinación de las chaquetas de pana y a las de tonos café, esto te resultará familiar. Y es que las chaquetas de color marrón son ideales cuando se pretenden utilizar colores contrapuestos en el mismo conjunto. Dicho en otras palabras: armonizan el outfit para darle más coherencia al conjunto.

El marrón es un color muy característico no solo porque reúne lo mejor de la gama más oscura de la paleta con los colores más suaves de la escala de color, sino que se ve afectado como ningún otro por el tipo de material que le da forma.

El color marrón varía de intensidad en función del material que se utiliza para elaborar la chaqueta. El cuero tiende a aclararlo, mientras que la pana lo oscurece al tacto.

Esto se traduce en una gama excepcionalmente rica de tonos marrones dependiendo de si hablamos de lana, cuero, pana o cualquier otro tipo de material. Esto es conveniente tenerlo presente antes de adquirir una chaqueta de color marrón, ya que puede que el material acabe presentando algún tipo de incompatibilidad con el resto de prendas que queramos incorporar.

Por ejemplo, esta chaqueta de Sisley, elaborada en cuero pero con un revestimiento similar a la pana que le confiere un tacto aterciopelado muy característico, es perfecta para aunar unos pantalones de color crema con un top negro.

Para equilibrar el conjunto, la presencia de unas sutiles pero muy efectivas sandalias de color marrón claro consiguen darle una coherencia absoluta al conjunto, realzando la estética de todo el outfit. Una combinación de diez.

Combinar una chaqueta vaquera de mujer con ingenio y estilo

Aunque las prendas vaqueras se han convertido en un “todo para todo” y se utilizan para cualquier situación, hay formas ingeniosas de sacarles más partido.

Por ejemplo, una de las combinaciones estrella para las chaquetas vaqueras es la que complementan a pantalones de colores poco convencionales, como los amarillos, creando una mezcla muy efectiva visualmente.

Y es que las chaquetas vaqueras no solo funcionan bien con pantalones negros y zapatillas de colores discretos: también logran mejorar la presencia de los tonos más llamativos, como los amarillos, los naranjas o similares.

La tela vaquera admite un alto grado de personalización: las chaquetas con puntas de diamante y metal son ideales para conjuntos urbanos y underground.

Ten en cuenta que las chaquetas vaqueras, al igual que los pantalones, admiten un alto grado de modificaciones. En los pantalones son los rotos y descosidos los que añaden una nota de distensión al conjunto, y en las chaquetas son los adornos metálicos los que consiguen hacer de ellas las prendas ideales para ser utilizadas en conjuntos más desenfadados.

Por eso, utilizar una chaqueta con este tipo de adornos abre todo un mundo de posibilidades. Incluso da más libertad a la hora de elegir los complementos, como el calzado, admitiendo todo tipo de sandalias abiertas para los meses de verano.

La mejor forma de combinar una chaqueta verde militar de mujer

Aunque tradicionalmente las prendas de color verde militar estaban reservadas a combinaciones de vestir para situaciones muy características, como expediciones o escapadas por montaña, a día de hoy las prendas de color verde militar son utilizadas para todo tipo de conjuntos urbanos, aptos para cualquier situación.

A pesar de su característico origen y de lo que representa, el color verde militar, uno de los más específicos de toda la gama cromática en el sector textil, admite multitud de combinaciones y todas ellas válidas para un outfit urbano y casual.

El verde y el azul no suelen llevarse bien en moda, pero el verde militar, por su característica tonalidad, encaja bien con prendas de casi cualquier color, excepto naranjas y púrpuras.

Levi’s ha sido una de las marcas que más ha apostado por la inclusión de este color en la industria, y a día de hoy su catálogo cuenta con chaquetas, sudaderas, pantalones y zapatillas con color verde militar.

Además, aunque el verde y el azul no suelen trabajar bien juntos en un mismo atuendo, el color verde militar queda estupendo con pantalones vaqueros, especialmente los de color azul claro, siendo aptos para todo tipo de situaciones: quedadas con amigos, reuniones familiares, viajes de trabajo y cualquier tipo de evento que admita un conjunto de vestir formal, pero al mismo tiempo distendido.

Combinar una chaqueta verde de mujer con estilo y sin que desentone

Los conjuntos formales son los más fáciles de crear porque se basan en el color para crear la sensación de armonía; es en los atuendos desenfadados donde es más sencillo meter la pata. Y las chaquetas verdes se prestan mucho a error, ya que suele confundirse su tonalidad con los colores compatibles que encajan con él.

Y es que el verde es un color muy peculiar que no se basa en ninguna regla de moda. Ocurre con casi todos los tonos llamativos: al tener una versión oscura muy distinta, las reglas estéticas en las que se basan para ser combinados difieren por completo, haciendo que haya que seguir normas diferentes en función de la tonalidad.

El verde se presta a hacer combinaciones estrambóticas. Los oscuros admiten el uso de colores variados, pero los tonos vivos exigen colores claros para rebajar su intensidad.

La conocida marca de moda juvenil Quicksilver pone el ejemplo perfecto con esta chaqueta verde: conjuga una camiseta de rayas blancas y negras y un pantalón negro con motivos florales con unas sandalias planas y una chaqueta de color verde oscuro.

Sobre el papel, la combinación no puede ser más dispar y carente de coherencia, pero en la práctica los tonos claroscuros, en la proporción justa, funcionan estupendamente con una chaqueta de estas características.

Además, teniendo en cuenta lo expuesto en nuestra sección de consejos, es un color que pide a gritos hacer respirar al conjunto, haciendo que los negros y blancos tengan más presencia y relegando al color verde a un segundo plano, algo que con el verde siempre funciona.

¿Queda bien combinar una chaqueta de colores vivos con ropa formal?

Los colores vivos despiertan una sensación de miedo dado el enorme protagonismo que adquieren en un outfit. Por eso, suelen reservarse estos colores para situaciones especiales o eventos de gala, donde la creatividad tenga más hueco para brillar.

Sin embargo, es posible hacer brillar a estas prendas sin caer en la ostentosidad. Blusas blancas, camisas, faldas de tallaje corto o zapatos de tacón son algunos de los recursos que se utilizan para equilibrar la presencia de estas chaquetas, que destacan por méritos propios.

Hay colores, como los amarillos, que pueden encontrar en los negros un punto de apoyo inestimable. El negro, aunque muy versátil y enormemente elegante, no funciona bien con todos los colores vivos, y además depende de la proporción del color y del tipo de prenda que acompañe a la chaqueta.

Las chaquetas de colores intensos como el naranja, el verde o el amarillo quedan mejor si la chaqueta es de tipo top, dando más protagonismo a las mangas que al torso.

Mustang nos da el ejemplo perfecto de la importancia que adquiere la intensidad del color, la proporción en la tonalidad y el nivel de “respiración” del conjunto para utilizar colores vivos, pero mantener el equilibrio. En porcentajes, la cosa quedaría así: 70% negro, 20% carne, 10% amarillo.

Esta fórmula hace que el color predominante sea el menos llamativo, el más neutral, que sirve de base para realzar el más llamativo, el amarillo, que debe quedar reducido a la mínima expresión para que despunte sin que eclipse al resto de los elementos que dan forma al conjunto.

Y todo, con un punto de aire fresco que deja el conjunto al permitir llevar las piernas al aire y la parte superior a la altura de los hombros en caso de retirar la chaqueta, haciendo que el outfit sirva para eventos de gala.